Explorar » Gay » BDSM » Bondage » Bondage de cuero: Tu sumisión ante el guardia real
Atado y sometido por el guardia de la prisión
Te encuentras en una celda fría, con las manos sujetas sobre tu cabeza. El guardia, un hombre enorme y dominante, entra para reclamar su premio tras tu captura.
La fantasía
El guardia se desabrocha el cinturón y saca su polla, una vara gruesa y palpitante que brilla bajo la luz de la antorcha. Se posiciona entre tus piernas abiertas y te agarra la mandíbula con fuerza. Te obliga a abrir la boca de par en par para que empieces a lamerle el glande, mientras su mano libre aprieta tus testículos. Te hace tragar su polla profundamente, golpeando tu garganta con embestidas cortas y secas.
De repente, te gira para que quedes de espaldas contra la pared, con las manos aún atadas arriba. Te levanta las nalgas y te clava su polla por el culo de un solo golpe. El dolor inicial se convierte en un placer puro cuando empieza a embestirte con fuerza bruta. Cada golpe de su pelvis contra tu culo suena como un latigazo en la celda silenciosa. Estás completamente sometido, vibrando por cada estocada que te destroza.
Él no tiene piedad. Te agarra por el pelo para que mires hacia atrás mientras te folla como a un animal. Sientes cómo su polla llena cada rincón de tu recto, estirándote al máximo. El sudor gotea de su pecho musculoso sobre tu espalda. El ritmo se vuelve frenético, casi violento, hasta que escuchas su gruñido gutural. Te clava la polla hasta el fondo y descarga su semen caliente dentro de ti, llenándote mientras tú eyaculas contra los barrotes.
Preguntas
¿El contenido es exclusivamente masculino?
Sí, este es un relato gay hardcore donde solo participan hombres adultos.
¿Qué tipo de bondage se utiliza?
Se utiliza bondage con correas de cuero y ataduras a barrotes de celda.